jueves, 10 de enero de 2008

Con Mauricio por un paso adelante en la cultura politica nacional

Seguimos bancando a Mauricio.
La intervención de la obra social de los municipales nos dejó la sensación de tratarse de un ajuste de cuentas entre garcas, pero en cuanto hablamos con cuatro municipales la aplaudimos.
Sigue siendo, esto es obvio, una discusión entre garcas que han convivido placidamente los últimos cuatro años sin mayor problema (y no entre un sistema solidario de salud y otro privado y elitista como se derivó bienintencionadamente la cuestión por ahí o por allí) por una bocha de plata.
Hasta Moyano se despegó cuando sintió el olorcito que desprendía el tema aclarando que el, de la Obra Social, no dijo ni pío.
¿Que siguen apareciendo temas que en la campaña ni se hablaron? Es cierto.
¿Que ya le prometieron juicio político a la jueza que les paro unas horas la intervención y que cuando Kirchner hace eso lo corren con la sagrada institucionalidad de la república y un montón de totems prefabricados detrás de los cuales se suelen esconder delincuentes comunes?
E certo.
A la obra social que la defiendan los trabajadores, si funciona bien nadie tiene nada que temer, si funciona como sabemos que funciona les va a costar reclutar soldados (y dijimos soldados, mercenarios hay siempre... pero se pueden dar vuelta también) como ya dijimos alguna vez, si los que discursean con la defensa del estado son los primeros en agusanarlo después no pueden llorar cuando llega la horda privatizadora y te saca de un cachetazo ante el aplauso de la popular.
Si cacareamos sobre un sistema solidario de salud y los médicos vienen a las 11 de la mañana y se van 12:30 es medio difícil entender que el sistema es solidario conmigo y no con el matasanos.
Hecha la aclaración, la decisión política evidenciada por Macri que se resume muy bien aquí demuestra que el gobierno (A quien también bancamos cuando toma decisiones como esta o ¿Para que lo elegís? ¿Para que comente la actualidad? Para eso que abra un blog...) tiene un archirrival de cierta voluntad política y no las tonterías de siempre.
Usted piense lo que quiera, pero dejar atrás a la genia de Lilita, a Patricia Bulrich, a Olivera y a Adriancito Perez es un salto hacia adelante y hacia arriba en la cultura política nacional.
Una presidencia de Macri puede ser el Campeonato Mundial de la Desgracia pero al menos para el 2011 discutiremos que coño hicieron los Binner, los Macri y los Kirchner y podremos abandonar el nauseabundo vuelo bajo del titulo de abogada de Cristina y otras sandeces que deberían indignar aunque sea un poco a los defensores de los valores republicanos.
O eso que dicen ser.